Estás corto de tiempo y solo hay 2 escenarios: Llegas tarde a entrenar, pero con la tripa llena o te arriesgas y sales de tu casa con el estómago vacío y te prometes comer algo en el camino. La elección obvia es castigar a la tripa y hacer ejercicio en ayunas, pero ¿qué impactos tiene en nuestra forma de ejercitarnos y a nivel salud? Si quieres descubrirlo, te invitamos a leer hasta el final del artículo.
Antes de entrenar sin desayunar te sugerimos hablar con tu médico de cabecera, especialmente si tienes alguna condición como hipoglucemia, hipertensión o diabetes. Estos pacientes necesitan un horario de nutrición estricto para garantizar una buena salud durante el resto del día. Por otro lado, no te sientas mal di este truco no funciona como esperas, pues cada organismo trabaja a distinto nivel.
¿Qué pasa cuando haces ejercicio en ayunas?
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Potencia la flexibilidad metabólica
Este incremento en la actividad metabólica a se traduce en la producción de energía. Sin embargo, esto dependerá de la intensidad del ejercicio, si se trata de un desafío corporal el cuerpo podrá utilizar a la glucosa como un recurso energético. Al tener la tripa vacía obligamos al organismo a emplear las reservas de grasas, es por eso que la actividad física mejora de manera gradual nuestra salud y los procesos antiinflamatorios.
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Mejora la sensibilidad a la insulina
Como lo hemos mencionado en artículos anteriores, la insulina es la hormona responsable de almacenar glucosa en los depósitos del organismo. Si la guardamos en grandes cantidades, podríamos experimentar dificultades al momento de obtener energía a partir de las reservas de grasas. Al entrenar sin haber desayunado podemos reducir los niveles de azúcar en la sangre y mejorar la actividad metabólica.
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Disminuye la inflamación
En párrafos anteriores mencionamos que entrenar sin haber desayunado nos permite reducir la inflamación, no podemos olvidar que los tejidos adiposos son generadores de hinchazón, por lo que debemos eliminarlos para sentirnos mejor. Al hacer actividad física antes de comer seremos capaces de regular nuestro apetito. Aunque esta práctica tiene muchos beneficios, debes realizarla de manera responsable y no prolongarla demasiado, o podría causarte problemas en la tripa, como la gastritis.