Las estadísticas no mienten y son irrefutables, según las encuestas 8 de cada 10 españoles dice consumir habitualmente café. Es casi inconcebible comenzar el día o la jornada laboral sin un buen café humeante junto al ordenador. Ya sea para recobrar energías o simplemente por costumbre y amor a ese sabor, todos los días consumimos al menos un café.
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A día de hoy consumimos mucho café torrefactado, esto es el café que se carameliza en su proceso final de producción para darle un mejor sabor y darle ese color negro brillante tan característico, es decir, un aspecto tostado y delicioso. La realidad es que ese proceso mal hecho puede quitar sabor al café y no permitir tener el verdadero gusto del tostado original del grano de café.
Ahora bien, fuera de este proceso tan común en España y el mundo, podemos contabilizar distintas maneras de tostar el café, lo que desembocará en diversos tipos de café. Básicamente el café se tuesta porque sin ese proceso es casi imposible de infusionar y no lo podremos disolver en el agua.
Veamos los tipos de café según su tueste: El primero es llamado “tostado claro” y notaremos, como su nombre lo indica, grano de café más claro, se da con el primer estallido al momento de tostarlo. De él obtendremos un café bastante ácido y con muy poco cuerpo. Luego tendremos el "tostado medio", se da al prolongar un tiempo más el tostado y ello dará un sabor un poco más caramelizado y obtendremos cafés más cremosos y con más cuerpo.
Y finalmente el famoso "tostado oscuro", dicha técnica es utilizada para caramelizar aún más el grano y homogeneizar. Su postgusto suele ser muy amargo por lo que se recomienda utilizarlo con algún agregado que suavice, como la leche. Así que ya lo tienes, los distintos tostados del café y cómo utilizarlos. Ahora vamos a tomar un buen café para relajarnos.