Una de los aspectos que más cuesta limpiar en una casa son los lavabos de los baños o cocina. Al ser un paso constante de agua, se acumula mucho sarro y da un aspecto de un lavabo sucio o descuidado. Se trata de un problema muy común que, con unos buenos consejos y trucos caseros, puede eliminarse para conseguir un baño impecable y como nuevo.
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¿Qué es el sarro y por qué se forma?
El sarro es una acumulación de calcio y otros minerales que están disueltos o son arrastrados por el agua que llega al hogar por las tuberías y que se adhieren a las superficies. Los productos químicos especializados en estos elementos en los que se acumula el sarro, son la mejor opción. Pero también existen opciones más naturales y sencillas que poder llevar a cabo en casa. Estos trucos caseros son muy efectivos y seguros para la salud.
Vinagre blanco y papel de cocina
El vinagre blanco para limpiar contiene ácido acético en sus componentes, un ácido débil capaz de disolver la acumulación de minerales como el sarro. La manera de usarlo para limpiar los lavabos es la siguiente. Primero hay que humedecer una toalla de papel de cocina con el vinagre blanco. Seguidamente, envolver el grifo y las llaves del lavabo con este paño empapado. Taparlo con una bolsa de plástico y dejar actual, por lo menos un día. Cuando pase ese tiempo, frotar con un cepillo de dientes o una esponja para retirar el sarro y listo para usar. Brillará como el primer día.
Bicarbonato y vinagre blanco
Al mezclar el bicarbonato con el vinagre se crea una pasta que sirve para eliminar muchas manchas de sarro. Una vez se crea la pasta hay que aplicarla sobre la superficie del grifo y las llaves del lavabo. Dejar actuar como mínimo un día. Frotar con una esponja o un cepillo de dientes para retirar el resto de la pasta que se quede. Enjuagar y listo, ya no se verá el sarro.